Conserva hermética

Al inicio del siglo XIX, Nicolás Appert desarrolla en París un método de conservación de los alimentos basado en el calentamiento en agua hirviendo, una vez envasados y sellados herméticamente.

Pocos años más tarde comienza en Nantes la producción y envasado de sardinas fritas en aceite, sistema que llegaría luego a la costa gallega motivado por la abundancia de la pesca en las rías.

A finales del siglo XIX, muchas de las empresas salazoneras gallegas evolucionaron hacia el enlatado de los productos pesqueros.

Se muestra aquí la primitiva maquinaria de cierre de envases, la construcción de las latas, su litografiado, autoclaves de esterilización y demás elementos necesarios para la fabricación de la conserva hermética.